cabecera.jpg

El Impacto de lo Nuevo

alex-honestly.jpg Este blog es una invitación a participar en un espacio de creación de conocnimieto para la innovación de las organizaciones. Les invito a pensar cuáles son las formas de organización y los modelos de gestión que debe desarrollar la empresa del siglo XXI para  adaptarse adecuadamente a un contexto mucho más exigente, dinámico y turbulento. Crear, innovar y adaptarse son los atributos clave de las nuevas organizaciones. Generar ese conocimiento es una tarea colaborativa que este blog quiere fomentar.

Comentarios recientes

Artículos recientes

¿Dónde florece la CreAtiViDaD?

Enviado por marcelo lasagna el 02/12/2007 a las 06:26 PM
La creatividad no sólo es fruto de la inspiración. wallpaper_saraswati_1024x768[1].jpgSe debe trabajar duro para conseguir ser creativos: practicar, practicar mucho y equivocarse. ¡Cuán estigmatizado está el error! Las empresas innovadoras, como Google, lo celebran, porque lo consideran una probabilidad de una idea sin valor en el mercado. Pero para que haya valor debe haber ante todo ideas. Sólo con ellas comienza a rodar la rueda de la innovación. La imagen que acompaña a este texto es la deidad védica Saraswati, la diosa del aprendizaje y las Artes. Saraswati es una linda metáfora para significar lo que predendo decir aquí. Saraswati en Sánscrito significa "la zona que tiene lagos" (sáras: algo fluido, un lago, un estanque, vati: "la que posee"). Algunos estiran la traducción para que signifique "la que fluye", lo que se puede aplicar a la mente, las palabras, las ideas, o la corriente de un río. Precisamente creo que el ámbito donde florece la creatividad es aquel que permite que las ideas y las personas fluyan.
La creatividad no surge en cualquier lugar. De hecho hay ambientes que la inhiben. Cabe hacerse la pregunta: ¿en qué hábitat se produce? Hasta donde sé, y en especial para las organizaciones, la respuesta lleva a que las comunidades de práctica (CoP) son el ecosistema idóneo para la creatividad. Son un espacio de encuentro entre personas con intereses y objetivos comunes, que interactúan para la generación, intercambio y asimilación de experiencias en áreas de aplicación específicas, con objetivos bien definidos.

Las nuevas organizaciones están -o debieran estar- desarrollando estos espacios creativos para pensar y especialmente (re)pensarse. El conocimiento es fruto de millones de actos creativos. Las CoP permiten conducirlos para gestionar ese conocimiento y llevarlo a la innovación. Las CoP albergan por su naturaleza -híbrida, relacional- actividades creativas relacionadas en especial con la redefinición de los problemas y la toma de decisiones. La creatividad para la innovación no puede dejarse a la suerte de lo que venga. Conversando con un amigo, me explicaba que los futbolistas chilenos son buenos hasta los 18 años. La naturaleza les proveyó unas buenas condiciones que luego deben reafirmarse en un contexto que las asegure, las mejore y las adapte. Pero en el país el ambiente potenciador no existe. Como trágico corolario, empieza la decadencia. Lo mismo ocurre con la creatividad. Si no somos capaces de generar el espacio para que germine, dormirá el sueño de los justos. La gente hará lo que le dicen que haga o siempre hace. La tarea, entonces, es cómo crear en nuestras organizaciones, pensadas para fabricar productos en serie, espacios que alberguen a los knowledge workers, desde donde catalicen las nuevas ideas, de las que depende la sostenibilidad (sobrevivencia) de la organización.

El entorno para la creatividad debe fomentar el juicio crítico. En el management se denomina pensamiento divergente. En los talleres que organizamos para directivos de empresas, muchos de ellos, ante los desafíos planteados, buscan soluciones siguiendo las rutinas de siempre. No se proponen cambiarlas ni cuestionar los desafíos que les sugerimos. Cuesta pensar disruptivamente. Más en entornos de trabajo jerarquizados, verticales y maquinales. El conocimiento que produce innovación viene de un acto disruptivo y al tiempo relacional. Se requiere cooperación para su generación. Sin conocimiento no hay innovación, sin colaboración no hay creatividad. El trabajo colaborativo muy pocas veces las empresas lo tienen institucionalizado.

En el mundo del management se está entendiendo cada vez más que la cooperación es un requerimiento para la creación de valor. Desde David Ricardo se ha exaltado la ventaja competitiva como el atributo desde el que se podían alcanzar resultados positivos. Eso llevó a las empresas a estructurarse en un marco de competitividad, que a veces se extendió hasta la depredación sistémica, sin considerar la ecología, la desigualdad social, las personas como eje central. En la economía del conocimiento y en el mundo empresarial más consciente del buen uso de ese atributo radicado en las personas, la clave está en la cooperación. Sin ella no se puede crear, difundir y explotar conocimiento. El proceso por el cual se facilita su creación, divulgación y explotación es uno en que se producen interacciones entre las personas que forman parte de una comunidad de trabajo. La empresa de hoy y del futuro cercano no puede seguir funcionando como una máquina, con líneas de mando y control y funciones distribuidas y separadas. Al contrario, para que la innovación sea estratégica, y aproveche la creatividad de las personas, se requiere que funcione como un organismo vivo: estructuras más planas, comunidades de prácticas, externalización de procesos, interdisciplinaridad en el abordaje de problemas.

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Belleza y Nuevo Paradigma Organizacional

dante
Lo bello no sólo es lo hermoso. La belleza es un estado de conciencia permanente. Es una actitud novedosa y turbulenta sobre las cosas: el arte, la estética, la sociedad, la gente, la política. Nos lleva hacia un sentido de unicidad, de profunda introspección emocional, pero de diferencias de las cosas, de disimilitudes más que de similitudes.

La belleza se proyecta contra la frivolidad y la superficialidad de la vida cotidiana. Nos insufla los valores que promueven la integridad y la sinceridad, la propensión a sacrificar la vida propia por alguna iluminación interior, el empeño por un ideal por el que sería válido sacrificarlo todo, vivir y también morir. En ese sentido el fracaso llega a ser más noble que el éxito, pues este tiene algo de imitativo y vulgar.

La belleza nos lleva a admirar la franqueza, la sinceridad, la pureza del alma, la habilidad y la disponibilidad por dedicarse a un ideal, sin importar cual fuera este.

En este Blog nos detendremos en los momentos de belleza que vivimos en el día a día de las organizaciones.